En una librería muy famosa de Murcia me encontré con lo siguiente:
Una señorita algo pija (según mis valores estéticos, lo reconozco) le daba un argumento a otra señorita con ropa similar para recomendarle un libro:
Una señorita algo pija (según mis valores estéticos, lo reconozco) le daba un argumento a otra señorita con ropa similar para recomendarle un libro:
Éste lo he leído entero.
Desde luego, es una razón de peso el llegar a la meta.
