Si quieres que tus alumnos sigan tus instrucciones a pie juntillas, tan sólo tienes que mandarles tareas en las que crean y se dejarán la piel en ello.
El año pasado les propuse que se prepararan unos textos de apoyo (también llamadas "chuletas") para un par de exámenes y elaboraron un estupendo trabajo que podéis observar en las imágenes.
¿Los resultados en los exámenes con estos artilugios? Los de siempre: unos bien, otros mal.