
El capitán Haddock en las aventuras de Tintín pilla habitualmente unos cabreos monumentales con un listado de insultos y tacos insuperables dentro del mundo del cómic.
Aunque, ya sabéis, no insulto (creo) si que me he pillado esta mañana un "rebote" con un compañero vuestro, aunque, como Haddock, se me suele pasar pronto. Lo triste es que para vosotros el motivo "no sería para tanto.
Al grano: un compañero vuestro se ha puesto a hacer el cerdo, literalmente, dirigiéndose despectivamente a otro compañero marroquí. Me explico:
El señorito se ha puesto a repetir la siguiente onomatopeya:
oink, oink, oink...El compañero marroquí nisiquiera se ha dado cuenta, pero yo he sacado al pasillo para hablar seriamente y a solas con el cerdo... digo con el alumno y le he cantado las cuarenta (como Haddock arriba).
Contestación del alumno amonestado:
cero patatero. Ni un intento de justificación, ni "yo no quería", o el más común "yo no he sido", o "no es 'pa' tanto maestro", nada de nada...
Conclusión: no sirve para nada cabrearse porque en cuanto pueda lo volverá a hacer...
Nota: el alumno "insultador" también es hijo de emigrantes.