Mostrando entradas con la etiqueta el lado oscuro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el lado oscuro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de junio de 2010

Más lados oscuros

Yo me hice profesor para pasar al otro lado. Una vez, cursando COU, fui consciente de lo tranquilo que estaba el profesor, leyendo el periódico, mientras nosotros sudábamos tinta con el dichoso examen de Kant. Y me dije, yo quiero estar en ese lado, en el del profe, en el de la mesa grande y la silla cómoda, en la que se ve cómo unos adorables y púberes alumnos gastan bolis y folios o, bien, miran al techo.

Una vez situado en este lado, desarías estar en la parte de tus alumnos con sus problemas juveniles y, por supuesto, con su edad: pensando en todos aquellos errores que cometiste y que no volverías a hacer.

(...) ¿hemos de concluir, por tanto, que nadie está contento con lo que tiene? Los cantantes quieren ser actores, los tenistas quieren ser roqueros, los bajistas quieren ser guitarristas, Batman quiere ser Joker, los diputados electos querrían ser tiranos (...). Y añado yo, los Jonas Bros quisieran ser tan buenos como los Beatles, los Beatles parecer tan gamberros como los Rolling Stones, los Rolling Stones tan glamurosos como Madonna y Madonna tan auténtica como Lemmy de Motorhead...

Concluyendo, debajo de la piel de cada uno de nosotros hay un lagarto que lucha por salir.


¿Qué dicen ustedes? ¿Por qué esta entrada de blog hoy? Pues se me ha ocurrido al comprobar que en el examen de selectividad de esta jornada, ¿quien creen ustedes que tenía una chuleta en la mano? Efectivamente, el que más cara de bueno tenía.


(Lo que está en cursiva está sacado del estupendísimo y agotado libro de Julián Hernández.)

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Si cuando digo en clase que todos tenemos un lado oscuro y/o un pasado que nos persigue...






Incluso Alejandro.