viernes, 28 de enero de 2011

Tañedores

Hace unos dos mil años, alguien tuvo la genial idea de atar una cuerda a un arco, hacerla vibrar, y amplificar su sonido usando una calabaza de caja de resonancia.

Dos mil años después nos hemos juntado en el Sequeros para conmemorar el día de Santo Tomás y hemos hecho (el calificativo nos viene grande) una jam session para demostrarnos a nosotros mismos (alumnos y profes) lo buenos que somos bajando y subiendo la mano por un mástil y siendo, literalmente, una jaula de grillos en una merienda de negros.

Ya lo decía un tal Sebastián de Covarrubias Oroco, allá por el siglo XVII:
La guitarra no vale más que un cencerro; es tan fácil de tocar que no existe un sólo campesino que no sea un guitarrista.

Y es que la guitarra tiene muy mala fama, pero démosle cierto margen de duda:




4 comentarios:

Cayetano dijo...

Curioso el origen de este y otros instrumentos. Fíjate la batería, adónde hemos llegado al golpear troncos huecos con un palo o la badana tensada de una oveja.
Un saludo.

Ulises Balboa dijo...

Si es que en el fondo eso de la evolución es una gran falacia. Somos más simples que...

Juanxou!! dijo...

Tengo entendido que la guitarra ya empezó a tener mala fama por parte de la iglesia porque decían que la caja parecía el cuerpo de una mujer, de ahí a que sea eso verdad no se...
Me alegro de que disfrutárais la Jam Session, yo agradeceré toda la vida a la direción del centro ciertas cosillas, pero en fin...

Un saludo :)

Ulises Balboa dijo...

En uno de estos cafés ya te comentaré cómo fue la situación para que fueras oficialmente "vetado".