sábado, 12 de marzo de 2011

Mero despiste y la imagen de la semana



Entre mis alumnos me estoy ganando cierta fama de despistado y está absolutamente... fundamentada. Por esto me he acordado de una anecdotilla de uno que era peor que yo. Tan despistado que, a pesar de ser compañero de clase de Hitler, no le hacía tanto caso como las masas que le siguieron durante los años 30.

Wittgenstein (1889-1951) fue un filósofo, austríaco de nacimiento, que se encontraba manteniendo una entretenida conversación con una amiga en la estación de ferrocarril. De repente, el tren arrancó y empezó a deslizarse por la vía. Wittgenstein, apurado, echó a correr y alcanzó un vagón en el último momento. Detrás se quedaba su amiga en el andén:

- No se preocupe señora -le dijo el empleado de la estación-, dentro de diez minutos sale otro.
- Usted no lo entiende -le constestó ella-, él había venido a despedirme.

Para más anédotas de este calibre acudan aquí.

3 comentarios:

Cayetano dijo...

Parece ser que no soy el único. Jejeje.
El que no se consuela es porque no quiere.
Un saludo.

Negrevernis dijo...

Jaja!! Y yo me quejo porque pierdo las llaves con frecuencia...
Un saludo.

Ulises Balboa dijo...

Estaba seguro que no era yo sólo... En cuanto a las llaves, en 5 años en este centro ya llevo tres juegos.

Saludos domingueros a ambos, compañeros.