lunes, 11 de enero de 2010

Fascismo en clase

Aunque siempre defiendo que el profesor debe ser un pequeño Fernando VII en clase, no me gusta serlo. Hoy, a las 11:00 he entrado en el aula y tras pedir dos o veces silencio (¿Es necesario pedirlo?) me he salido de clase ante la respuesta ensordecedora de ¿todos? No, de unos pocos.
¿De quién? No lo sé, ni he tratado de averiguarlo.

Una de las cosas ya estudiadas en esa misma clase es la preponderancia que el fascismo da al grupo sobre el individuo, algo con lo que no estoy de acuerdo pero que he practicado al diseñar un castigo a todo el grupo. Arrepentido del hecho (Bueno, la expresión exacta no es "arrepentido", quizá con "algo de remordimiento") por los alumnos que sí que trabajan y están atentos regularmente les he soltado el siguiente discurso que, en realidad, no sé para que sirve pero que me ha gustado escribir mientras acababa la hora de clase:



En 1º de Bachiller B debería imperar el concepto de ser humano único, valioso por sí mismo, que posee dones propios y talentos que lo caracterizan. No se debe enseñar a un grupo homogéneo sino a un grupo de individualidades. Ninguna mejor que otra.

Duke Ellington no es mejor ni peor que los Supersuckers, sólo son diferentes y cada uno de ellos posee características apetecibles según el momento.
Mi apuesta es enseñaros para conseguir vuestro desarrollo como personas únicas aunque, a veces, os tenga que tratar como grupo.


(Inspirado en un estupendo libro para docentes, sobre todo, de Historia)


10 comentarios:

Cayetano dijo...

Lo que es increíble es que con chicos mayorcitos que cursan una enseñanza no obligatoria como es el Bachillerato y que no quieren que se ls trate como a críos, haya que enfadarse con ellos como si tuvieran doce años porque no dejan de hablar. Por supuesto que no hay que mezclar a unos con otros y tampoco confundir a los que interrumpen la clase con los que se toman la cosa en serio. Has hecho bien en hablar con ellos. El diálogo siempre es bueno. Te lo agradecerán todos, ahora o más tarde, incluso los que le dan a la lengua. Y lo recordarán como algo bueno.
Un saludo y feliz comienzo de trimestre. Yo aún no he empezado por la nevada tan grande que ha caído esta madrugada en Madrid.

Eladio dijo...

Bueno, en realidad ha sido diálogo sino parrafada por mi parte aunque es cierto que en varias ocasiones (la última antes de irnos de vacaciones) les insistí en la necesidad de que es necesario que ellos pongan de su parte para que las cosas funcionen.


Cuídado con el blanco elemento.

Angela Sansano dijo...

Eladio, te acabo de dejar un correo electrónico.

Eladio dijo...

Tienes email de contestación

Fernando dijo...

A veces es bueno que vean tanto a Jekyll como a Hyde, es más, como somos personas, es bueno incluso dar a veces rienda suelta a que aparezcan cuando nos lo pide el cuerpo. No a todos, esto pasa siempre, pero seguro que a más de uno le has hecho pensar, y cambiará su actitud. Enhorabuena por la parrafada, de mi boca suelen salir a veces frases demasiado cotidianas cuando toca plantarse ante ell@s ;)

Eladio dijo...

Gracias por tus amables palabras, Fernando.

Negrevernis dijo...

Buf, yo ya ni digo ni hablo, sólo miro y me digo que, en el fondo, es mi hija la que me preocupa y espero no sea esa que domina un grupo a malas... No te hagas mala sangre... Algunos, aunque sean pocos, merecen la pena.
¿Y el castigo a la inversa, premiar a los que quieren ser diferentes a la masa?
Saludos y ánimo...

Eladio dijo...

Vernis; efectivamente, creo que nuestra visión del trabajo debe ser optimista puesto que hay chavales llamados a hacer grandes cosas y con verdadero interés por el trabajo.

Eduardo Gil dijo...

Eladio, te recuero lo de la pelicula, a ver si puedo acabar el trabajo sobre la película, esperaba tenerlo listo para en cuanto empezase el instituto...

Eladio dijo...

Ok.