miércoles, 24 de junio de 2009

de la obligación al placer


Hace algo de tiempo que no me siento obligado a acabar los libros que empiezo. Antes, acababa cualquier cosa que llegara a mis manos, si no no se explica que yo haya leído el Ulises de James Joyce, sin enterarme de nada, lo confieso. Hasta que un compañero me advirtió sobre lo libre que es la relación entre el libro y el lector, cuando quieres lo puedes dejar y olvidar o, quizás, más adelante recuperar.
Ante la llegada a mis manos de Imprenta Babel, me sentí obligado a leerlo puesto que creo que es importante ofrecer una opinión sobre un regalo y éste, al ser un libro, no había otra vuelta que leerlo (alguno de mis alumnos esperarían que saliera la película).
No he acabado el libro de Andreu Carranza, llevo unas 150 páginas, pero me ha enganchado desde el primer momento, tiene una prosa sencilla, y el tema ambientado en los años 60 de la dictadura siempre me ha atraído.

En ciertos pasajes del libro explican cómo era la escuela de los años 60 y, supongo, que si se lo contara a mis alumnos pensarían que eso sólo podría ocurrir en el Pleistoceno (algo que ,por otra parte, es para ellos lo que ha acontecido anteriormente a su nacimiento).

¿Qué se hacía en el colegio en los 60? Ejemplos:
  • Se cantaba el Cara al Sol y se rezaba.
  • El profesor tenía una robusta regla con la que golpeaba en manos y nalgas.
  • Se tenía un sólo libro que incluía todas las asignaturas.
  • Al alumno que se pasaba de ignorante o, digamos, de poco estudioso se le ponía en un rincón con orejas de burro, los brazos en cruz y dos gruesos tomos en las manos.
Pero lo más increíble de todo:

Al maestro, los alumnos se le tenía respeto y se le hacía caso... Es más, cuando amenazaba con llamar a los padres del alumno infractor, éste se asustaba... Y... glups... no existían los partes. ¡No es posible!

Realmente parecen otros tiempos. Os pongo las reflexiones de otro profesor.


3 comentarios:

marta dijo...

Hola Eladio, bueno espero que estés pasando un buen principio de verano.

Yo normalmente termino los libros que empiezo, pero me dejé uno hace poco de Paolo Cohelo(puede que por que fuera demasiado psicológico) se llama Veronika decide morir.

Pero ahora estoy con la trilogia millelium, con el 2º, y para mi son demasiado interesantes para dejarlos, aunque también tengo más libros para leer.

Un saludo y disfruta del verano.

marta dijo...

Ah! y respecto a lo que has puesto de que se hacia en el colegio en los años 60, mi padre y mi tio han vivido eso de cantar el cara al sol, rezar y todo eso. Me imagino como seria.

Eladio dijo...

Hola Marta. Con lo de la trilogía me pasa como hemos comentado con alguna película o con algún disco, que después de repetírmelo tanto hace que en el momento de disfutar te esperes una cosa y luego pues... plufff...

Voy a dejar pasar algo de tiempo antes de leer lo de Millenium cuando se haya pasado la moda. Seguro que me va a gustar pero...

Sí, la verdad es que quien mejor os puede informar de cómo era la educación antes son vuestros propios familiares.

Te dejo una viñeta graciosa respecto a este asunto:

http://cachondeo.com.es/wp-content/uploads/2009/06/que-notas-son-estas.jpg


Que disfrutes mucho las vacaciones y, ya sabes, pásate de vez en cuando por aquí:

http://hardmorrowcomin.blogspot.com/